Qué es el copago
El copago es una cantidad — normalmente entre 3 y 20 € — que pagas cada vez que usas el seguro: una consulta, una prueba, una sesión de fisioterapia. La prima mensual es más baja, pero el coste real depende de cuánto uses la sanidad privada.
La regla práctica: si vas poco al médico, una póliza con copago sale más barata; si tienes familia con niños o revisiones frecuentes, los copagos se acumulan rápido y la póliza sin copago acaba ganando. Hay término medio: pólizas con copago limitado, que ponen un tope anual a lo que puedes llegar a pagar.
Qué es la carencia
La carencia es el tiempo que tiene que pasar desde que contratas hasta poder usar ciertas coberturas: típicamente 6 meses para pruebas complejas y cirugía, y 8-10 meses para parto. Las consultas de medicina general y pediatría no suelen tener carencia.
Importante si vienes de otra compañía: muchas aseguradoras eliminan las carencias cuando ya tenías un seguro de salud sin interrupción. Es uno de los detalles que negociamos por ti al cambiarte — cambiar de compañía no tiene por qué significar volver a empezar.
La letra pequeña que sí importa
Preexistencias: las enfermedades que ya tienes al contratar quedan normalmente excluidas, y ocultarlas en el cuestionario de salud puede anular la póliza entera. Mejor declararlas y buscar la compañía que las acepte — las hay.
Y ojo a la edad: contratar antes de los 55-60 años es mucho más fácil y barato; a partir de ahí muchas compañías no aceptan nuevos asegurados. Si lo estás pensando, cada año cuenta.
Trabajamos con las principales aseguradoras de salud y te decimos, con tu edad y tu uso real, si te compensa copago o no y qué compañía te elimina las carencias. Gratis y sin compromiso.