Qué es cada cosa
Continente: la construcción — paredes, suelos, techos, instalaciones fijas, puertas y ventanas. Contenido: todo lo que hay dentro y se mueve — muebles, electrodomésticos, ropa, objetos personales y de valor.
Una reforma importante (cocina nueva, armarios empotrados) pasa a ser continente. Es el despiste más habitual al calcular capitales.
Cómo calcular el continente
El continente se calcula por el coste de reconstrucción (metros cuadrados por coste de construcción de la zona), no por el precio de mercado de la vivienda. El valor del suelo no se asegura: por eso asegurar tu piso por lo que costaría comprarlo es pagar de más.
El peligro del infraseguro y la regla proporcional
Si declaras un capital inferior al real, la compañía aplica la regla proporcional: asegura el 70% del valor y te pagarán el 70% de cualquier siniestro, también de los pequeños. Es la letra pequeña que más disgustos da en hogar.
El sobreseguro tampoco ayuda: pagar prima por un capital superior al real no hace que te indemnicen de más — la compañía solo paga el daño real.
¿Y si vivo de alquiler?
El seguro de hogar no es obligatorio para el inquilino, pero el reparto es claro: el continente es cosa del propietario y a ti te interesa asegurar tu contenido y, sobre todo, tu responsabilidad civil — si tu lavadora inunda al vecino de abajo, el responsable eres tú, no el casero. Una póliza de inquilino cuesta poco y evita sustos grandes.
Revísalo cada año
Reformas, compras importantes o simplemente la actualización automática de capitales de la póliza pueden dejarte infraasegurado o pagando de más. Una revisión anual de cinco minutos evita ambas cosas — nosotros la hacemos gratis con tu póliza actual, seas cliente o no.